La historia de los Signos para Bebés

Un poco de historia.

Tratar de entender los llantos, los berrinches y los quejidos de nuestros bebés puede suponer uno de los retos más estresantes en la vida de una mamá.

Gracias a Cincodeditos, y a sus Signos para Bebés, esto podría dejar de ser un problema ya que padres y cuidadores y bebés está descubriendo un nuevo mundo donde la comunicación y el entendimiento son protagonistas.

Resulta que los bebés son capaces de comunicarse mediante gestos o signos mucho antes de que pueden coordinar la musculatura necesaria para producir el lenguaje. Pese a creencia popular, los bebés, además, tienen acceso al pensamiento simbólico desde una edad muy temprana.



Signar con nuestros hijos proporciona un vínculo más estrecho entre padres e hijos gracias a ese mayor entendimiento que proporcionan los signos y a su comunicación fluida. Según Marilyn Daniels, Catedrática de Comunicación Oral en la Universidad de Pennsylvania, “signar mejora el lenguaje de niños oyentes así como sus habilidades cognitivas, su capacidad de comunicación y su socialización”.

Signando con la población oyente

Gerónimo Cardano, un médico italiano del siglo dieciséis, fue uno de los primeros en constatar que personas no dificultades para oír podían comprender combinaciones escritas de símbolos asociándolas con los objetos que representaban. En 1620, Juan Pablo de Bonet publicó el primer libro sobre educación de lengua de signos para personas sordas que ofrecía un alfabeto dactológico.

En 1755, el Abad Chales de L’Epee de París fundó el primer colegio gratuito para personas sordas. En vez de inventar un nuevo sistema de signos, observó y aprendió los signos que ya utilizaban las personas sordas en París. De esta manera, puso la primera piedra para construir el puente que uniría a las personas sordas con el mundo oyente.

En América, los Indios nativos desarrollaron un sistema de lenguaje de señas que servía para la comunicación entre tribus. Aún quedan vestigios de este lenguaje y existen similitudes entre el lenguaje de signos Indio y la lengua de signos actual.

Thomas Hopkins Gallaudet, fundador de la Universidad Gallaudet, la única universidad de profesiones liberales para personas con dificultades de audición en el mundo, recomendó el uso de la lengua de signos y del deletreo dactológico para aumentar el vocabulario y mejorar el desarrollo lingüístico en niños oyentes.

En 1852, David Bartlett enseñó a niños sordos y a sus hermanos oyentes en un colegio familiar. Descubrió que los signos y el deletreo con los dedos beneficiaba tanto a los niños sordos como a sus hermanos oyentes.

Joseph García, doctorado y reconocido como ser el fundador del uso de Signos con Bebés, empezó a estudiar lengua de signos en 1975. Hizo amistad con personas de la comunidad sorda y observó que los bebés de sus amigos sordos se comunicaban con sus padres mediante lengua de signos desde muy temprano; mucho antes de lo que lo hacían los bebés de padres oyentes. Este descubrimiento le llevó a centrar su tesis doctoral en la investigación de la adquisición temprana del lenguaje y el rol de la lengua de signos en este proceso.

En 1996, Linda Acredolo y Susan Goodwyn, doctoradas y profesoras de la Universidad de California, publicaron su famoso libro Baby Signs.

En 1999, García publicó Sign with your Baby, que se convirtió en un best-seller de inmediato entre padres y educadores infantiles.

Hoy día existe una amplia oferta de libros, dvd´s, videos y demás herramientas para enseñar los Signos para Bebés. Estudios más recientes confirman que signar con bebés mejora su desarrollo intelectual y reduce drásticamente la frustración que acompaña la época de los terribles dos. 

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